Escudo de armas

Escudo de armas

El diseño de los distintos elementos que conforman el escudo está enmarcado por los extremos superior, inferior y lateral de un pergamino que se perfila hacia un punto central superior en perspectiva, con determinados salientes curvilíneas en simetría que ornamentan su presentación; misma que procura guardar similitud con diseños característicos de otros configurados en el siglo XIX y postrimerías del siglo xx. en si es un encuadre de pergamino que circunscribe la conjunción de elemento.

El área central a manera de encuadre, está subdividido mediante un plano cartesiano imaginario, con sus cuatros cuadrantes y sus respectivos ejes de las equis y las yes, los que nos sirven para referenciar la ubicación de los elementos del diseño.

En el eje de las xs se marca una línea horizontal que sirve de base a los elementos de la parte superior.

En esa parte superior al centro por sobre el eje de las ys se proyecta el perfil de una ceiba que simboliza la exuberante vegetación característica de esta región que se ha ganado a pulso la distintiva nominación del vergel de tamaulipas, ya que geográficamente, la exuberancia y esplendor de la vegetación de esta región la constituye en puerta de entrada a la vasta huasteca de la latitud mesoamericana.

Asimismo, la ceiba reviste el simbolismo de ornamentar la plaza José de Escandón de esta ciudad de Ocampo, una de las plazas más bonitas y bellas de tamaulipas.

En esa parte superior más arriba y el centro en un claro de la ceiba se contempla la imagen de una figura arqueológica que representa la faz de un guerrero perteneciente a las tribus autóctonas ancestrales que poblaron esta región.

Esta figura tiene una dimensión día mental de unos 8 o 9 cm y forma parte de una colección arqueológica que se encuentra en el museo Profesor Rufino Muñiz Torres de esta ciudad.

En el primero que marca la imagen emblemática y monumental de las ruinas del histórico monasterio de la misión de Nuestra Señora de la Soledad de Igollo, el cual convierte en un exconvento de franciscanos marcó con su peculiar simbolismo la fundación de la villa de Santa Bárbara con el conde de sierra gorda José de Escandón y el helguera el 19 de mayo de 1749; en el sitio llamado tanguanchín, lugar en el que se establecieron las primeras más de 400 familias que venían de valles y de varias rancherías indígenas. sin embargo, la misión y la villa fueron cambiadas posteriormente a una geografía más al poniente.

Y en esa parte superior en el IV cuadrante sobresale simbólica la imagen perfilada de un cuisillo o pequeña pirámide.

La palabra cuisillos significa lugar de defensas, o pequeñas pirámides sagradas. Estas construcciones datan de fechas prehispánicas y fueron construidas en su momento por grupos étnicos que habitaron en la región.

En la parte inferior al eje de las xs se marca una línea horizontal que sirve de base al perfil de una montaña que ostenta una gran resquebrajadura al centro y en la parte superior de la misma como similitud a un cono volcánico; montaña que tiene como fondo un cielo de un azul luminoso que lo entreguen y que por esta esplendorosa reminiscencia las culturas desde tiempos ancestrales le han nominado el cerro partido

Este nudo montañoso está contemplado en la geografía de Tamaulipas como un volcán inactivo desde la era cenozoica, periodo cuaternario de hace 10,000 años y con una última erupción de hace 550 años. Con sus erupciones ha extendido una capa de piedra volcánica de 300 km cuadrados aproximadamente entre las comunidades del Pensil, Ricardo Flores Magón, las Flores y Corrales.

En estos dos cuadrantes ii y iii y partiendo de la base del cerro partido se proyecta la configuración de una tierra barbechada en surcos simbolizando la agricultura de la región principalmente siembra de maíz, frijol, caña de azúcar y otros cultivos.

A la izquierda sobre el plantío se contempla una figura indígena, misma que simboliza el sin número de tribus prehispánicas que poblaron y habitaron en esta región como son grupos de Pames, Janambres, entre otras.

A la derecha es ubica también simbolizando la agricultura el elemento de una yunta conformada por dos bueyes uncidos a un yugo que se sostiene sobre la base posterior de los cuernos de los bueyes y atados por sendas coyundas, mismas que al asegurar a los bueyes al yugo, la yunta servía para el arrastre de las carretas o del arado y otros trabajos agrícolas; elemento empleado ancestralmente y mantenido todavía en los devenires del siglo XX. Actualmente el tractor vino a suplicar esta práctica que fue ejemplar semblanza de nuestra gente y nuestras culturas.

Y en la parte inferior al pie de toda esta conjunción también dentro de la simbología de los productos agrícolas de nuestra región, una planta de maíz con la mazorca abierta y una calabaza; el mismo siendo un producto característico de mesoamérica sigue siendo parte de la dieta de nuestra gente y la calabaza como cultivo favorece que Ocampo destaque en sus agricultura temprana.

El registro arqueológico más temprano de las calabazas lo representan cucurbita argyrosperma de hace más de 5000 años en el valle de tehuacán; siendo más antiguas los restos de C. Pepo y de Lagenaria Siceraria, qué cuentan con más de 8000 años y provienen de las cuevas de Ocampo Tamaulipas. (Cutler y Whitaker, 1967).

Esta es la semblanza de la simbología de los elementos que en su diseño conforman la armonía de las características más significativas en el escudo de Ocampo, del esplendor de muestra naturaleza, de nuestra historia, de nuestra cultura y de nuestra gente.

Históricamente, socialmente y políticamente nos debemos a la trilogía de estos elementos: pueblo, territorio y gobierno, los que conforman el estado.

Es menester el hecho de qué si sabemos de dónde venimos, podremos mejor definir y planear con certeza visionaria hacia dónde vamos.

Autor:
Profesor José Félix Escobedo Niño

Impulsando el futuro de Ocampo

  • 22 de abril de 2025
  • PRENSA
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