Mision de Nuestra Señora de la Soledad de Igollo
La villa se fundó en 1749 por José de Escandón y constaba de sólo 400 habitantes que venían de otros estados de la república como San Luis Potosí, quienes se dedicaban a la agricultura. En 1757 debido a una inundación fue que movieron la misión y la villa hacia terrenos más elevados que es donde se encuentran actualmente.
Pero años más tarde, el convento fue saqueado durante la guerra de independencia y solo quedaron lo que en la actualidad observamos, las paredes de la construcción. Y con el paso del tiempo llegó a ser un cementerio de los franciscanos. Hoy en día, ya no es usado como un campo santo, sin embargo e conserva en el lugar por lo impresionante y turístico que puede llegar a ser, los habitantes lo señalan como un lugar que tienes que visitar en el municipio de Ocampo.
Se puede acceder fácilmente una vez en el centro del municipio, pues es un camino muy sencillo y bastante conocido por los locatarios, se pueden observar tumbas que datan de los años ochentas e incluso más antiguas. La misión de nuestra señora de la soledad de Igollo, como era llamada anteriormente, era un ex convento de franciscanos localizado a las afueras de la ciudad, precisamente a un kilómetro de ésta. En la actualidad se le conoce solamente como “La Misión”, un cementerio en desuso pero por lo impresionante de la estructura y las tumbas colocadas en el interior causan asombro y curiosidad en los visitantes. Podemos encontrar un aproximado de 30 tumbas localizadas dentro de la edificación.
Misión de Igollo, que congregaba a indígenas de los grupos pames y janambres estando administrada por el religioso Francisco Escandón y Helguera, hermano del conde de Sierra Gorda. En 1757 la villa tenía 479 habitantes dedicados a la agricultura, “quienes abastecen de maíz a muchas partes de la colonia y también lo sacaban a vender afuera” y se encontraba rodeada por ranchos dedicados a la ganadería, debido a una inundación que sufrieron en 1757 la villa y la misión fueron cambiadas al sitio en que actualmente se encuentran. En 1770 la villa tenía 550 habitantes, sin contar a los niños; la “Misión de Nuestra Señora de la Soledad de Igollo” congregaban a 243 indígenas pames y a seis familias de pizones; su religioso, Joaquín Blanco de la Custodia de Tampico, seguía con la obra del templo “cuya planta es magnífica y hermosa”. “Santa Bárbara”, por su riqueza recibió el nombre de “Vergel de Tamaulipas”. Desde 1869 la villa fue llamada “Ocampo” en memoria del ilustre reformista Melchor Ocampo y en 1898 se elevó a la categoría de Ciudad.




